EscudoEl Capricho

anchoa del cantábrico y bonito del norte

Todo sobre nuestro origen, nuestra filosofía
y nuestra forma de producción.


¿Dónde estamos?

"Ubicación, ubicación, ubicación


Muelle de Santoña

Estamos en Santoña, Cantabria, villa de tradición marinera. La mar es nuestro medio, nuestra inspiración. La amamos, la respetamos. Es el elemento al que se enfrentan nuestros recios pescadores cada día para hacernos llegar el pescado más fresco. A partir de ahí nos toca a nosotros. Cada día contemplamos el mar Cantábrico; bravo, profundo, orgulloso, a veces enfurecido, siempre generoso.

A mediados del siglo XIX, llegaron a Santoña salazoneros y conserveros italianos atraídos por la abundancia, la riqueza y la calidad de lo que el Cantábrico tenía que ofrecer. Somos los herederos directos de una tradición centenaria.

La mar es nuestro sustento, fue el sustento de nuestros padres y queremos que siga siéndolo para nuestros hijos. Y solo hay una forma de asegurar que nuestro legado sea duradero: respetar nuestro entorno.

Solo compramos anchoa a barcos de bajura que utilizan la pesca de cerco, lo que reduce a la mínima expresión las capturas incidentales.

Solo compramos bonito a barcos de bajura que practican la pesca a anzuelo, un arte de pesca totalmente respetuoso con el resto de las especies.

 

Nuestra filosofía

La vida es demasiado corta
como para andar con prisas.
Pedro Santamaría

Lo bueno lleva tiempo. En un mundo dominado por lo inmediato, nosotros confiamos en la que consideramos la mayor de las virtudes: la paciencia. Ante la comida rápida, ofrecemos comida lenta.

Dejamos que sea la naturaleza la que marque el ritmo de la maduración. Sabemos que así es imposible equivocarse. Es así como conseguimos que nuestro producto final adquiera el color característico, el olor intenso, la textura firme y el sabor exclusivo que conocieron nuestros abuelos.

El secreto de nuestro éxito es que no tenemos ningún secreto. Solo hay una forma de garantizar que cumplimos nuestro objetivo de calidad y excelencia: que todo el proceso se lleve a cabo en nuestras instalaciones. Es aquí donde recibimos la pesca del día, donde la materia prima se trata con mimo artesanal y donde ponemos nuestra producción al servicio del cliente.

El proceso que seguimos es tan riguroso y específico, tan difícil de enseñar, que nunca se contrata personal de temporada. Y jamás se externaliza ninguna labor. La anchoa que entra por nuestra puerta sale de ella solo cuando la hemos convertido en el manjar que está destinado a ser.

 


Nuestros ingredientes principales

Nuestro modo de producción

Si quieres obtener resultados diferentes,
no hagas siempre lo mismo.
Albert Einstein

bocartes

Pues bien, nosotros no queremos obtener resultados diferentes. Queremos lo de antes, lo de siempre, y para ello debemos ser estrictos y exigentes con todo el proceso, desde la captura hasta su mesa.

La anchoa es un producto tradicional, escaso, exclusivo, es el oro del Cantábrico. No vendemos anchoas, vendemos siglos de tradición, horas de esmero, atrapamos la esencia misma del cantábrico y el amor a lo nuestro y la envasamos.

Solo utilizamos una especie de anchoa: Engraulis encrasicholus. La más apreciada por su sabor.

Solo utilizamos pesca de nuestro Mar Cantábrico. La única forma de asegurar un producto fresco.

Solo utilizamos un proceso de maduración. La garantía de que nuestro producto sea uniforme.

Tres preceptos de sencilla excelencia que, como es lógico, nos llevan por un solo sendero y hacia una única meta. Por eso no disponemos de una variada gama de diferentes calidades. Solo tenemos una: la máxima.